Trabajo por encargo
Cada encargo editorial tiene sus propias condiciones: el medio, el formato de salida y el tiempo disponible. Mi labor consiste en adaptar la mirada a esas restricciones sin perder la coherencia del archivo.
Trabajo con vecinos, artesanos y artistas que no posan habitualmente. El reto es generar confianza en pocos minutos y conseguir una expresión natural sin forzar gestos.
Planifico las sesiones según la hora del día y la orientación del espacio. Prefiero ventanas grandes, sombras suaves y fondos con textura antes que iluminación artificial compleja.
Para proyectos personales o encargos amplios, organizo el trabajo en fases: localización, contacto con los protagonistas, sesiones repartidas en semanas y revisión conjunta del material.
Mantengo un archivo ordenado por series y localizaciones. Si buscas una imagen concreta para una revista o una web cultural, puedo enviarte una selección ajustada al tema en menos de 48 horas.
Experiencia con retratos en formato vertical pensados para portada, y en horizontal para reportajes interiores. Coordino vestuario, localización y ritmo de la sesión para que el resultado encaje con la maquetación.
Entrego el material en el formato que necesite el medio, con una selección previa de contactos y una propuesta de orden narrativo. También puedo redactar una breve nota de autor para acompañar las imágenes.
Para editores y directores de arte
No entrego simplemente imágenes correctas. Cada sesión parte de una lectura del texto o del concepto que vas a ilustrar, y termina con un archivo que sostiene la narrativa de tu proyecto impreso o digital.
Trabajo con vecinos, artesanos o lectores que no posan habitualmente. Consigo naturalidad sin ensayos largos: pautas cortas, descansos reales y un ritmo que no agota al retratado.
Planifico las horas de luz según la localización y el tono del reportaje. Si la serie lo pide, busco ventanas, sombras o contraluces que den textura sin depender de un equipo pesado.
Entrego verticales y horizontales con aire para titulares, cortes de página o portadas. Antes de cada sesión confirmo los formatos que necesita tu publicación para no dejar huecos en el diseño.
Cada serie llega con metadatos, selección editada y nombres de archivo claros. El plazo de entrega se fija por escrito antes de la sesión, con margen para una ronda de ajustes si hace falta.
Conozco barrios, talleres y paisajes donde la cámara encuentra historias sin artificio. Si tu reportaje necesita un lugar concreto, propongo localizaciones que ya he visitado o que puedo reconocer antes del rodaje.
Cada proyecto puede incluir una nota de proceso: decisiones de luz, relación con los retratados y contexto del lugar. Ese material sirve para páginas de créditos, dossieres o el colofón de la publicación.
Si preparas un número monográfico o una publicación independiente y necesitas un fotógrafo que entienda el retrato como parte del relato, revisa las series del archivo o escribe directamente para hablar de fechas y formato del encargo.